Jul 10 2011

SOLRAYO (Odontaspis ferox)

 

Su nombre evoca  luz, pero lo cierto es que vive en la más completa oscuridad. El cuerpo fusiforme,  la cabeza conobulbosa, la piel gris parduzca, los dientes largos  y finos, pupilas negras,  unos cuatro metros de largo y unos cuatrocientos kilos de peso,  hacen que parezca la definición de un monstruo, pero nada más lejos de la realidad. Se trata de un tiburón poco conocido, una especie amenazada que habita nuestras costas, aún hoy, no se sabe nada sobre sus patrones alimenticios, reproductores, migratorios ni sobre el estado de sus poblaciones.  

 

 

Esta especie nada muy cerca del fondo, vive entre los 400 y los 1000 metros de profundidad, donde no llega la luz, sobre todo en islas oceánicas o montañas submarinas con taludes o paredes insulares acentuados. Se conocen poblaciones en la isla de Malpelo (Colombia), en la costa de El Libano,  en Isla Europa (Canal de Mozambique) y en las Islas Canarias, sobre todo en la Isla de El Hierro.

 

Según datos oficiales los primeros avistamientos en las Islas Canarias son de 1982. Durante los veranos,  se cree que las  hembras que están en fase activa o parturientas ascienden a  aguas someras para realizar sus alumbramientos, no sé sabe exactamente por que razón, quizás para preservar a las crías  de otros tiburones. Se le supone un tipo de reproducción avovivípora con adelfofagia o "canibalismo intrauterino", que consiste que el embrión mayor se alimenta en sus últimas fases de desarrollo de los hermanos más pequeños de la camada, naciendo un superbebe de 1 metro de largo. 

 

 

La primera aparición de los tiburones se remonta a hace 350 millones de años, y no han cambiado sustancialmente en los últimos 150 millones de años, lo cual significa que han alcanzado un nivel evolutivo próximo a la perfección. Su problema, es que como muchos otros animales extraordinariamente evolucionados tienen un periodo muy largo de crecimiento y madurez sexual, en el caso del Solrayo, más de 10 años, lo que les confieren a este grupo de animales una fragilidad extrema en el mantenimiento de sus poblaciones en niveles seguros de supervivencia, con riesgos serios de desaparecer para siempre. Estas características y la acción del hombre han hecho que el Solrayo se gane un puesto en la lista roja de especies en peligro de la UICN, http://www.iucnredlist.org situación: "Vulnerable", vamos, cerquita del bronce.

 

Por desgracia  todavía hoy la palabra tiburón evoca en el hombre miedo y terror, alimentado éste por malas películas y falsas historias, pero si quitamos este halo oscuro podemos comprobar que son peces de una extraordinaria belleza y elegancia, tímidos en muchos casos y tremendamente delicados en otros.  Son los tiburones los que han de temer al hombre, sobrevivieron a los dinosaurios y nunca tuvieron que vivir una amenaza tan despiadada como ahora.

 

 

El verano pasado tuve la ocasión de disfrutar de la visita de varios Solrayos en la isla de El Hierro, en la Reserva Marina del Mar de las Calmas,  todo hembras preñadísimas, fueron unos 12 días,  hice unas 10 inmersiones y más de 300 fotografías. Una de ellas ilustra la sección "Vida salvaje" de  National Geographic  del número de Mayo de 2011 (ver sección Publicaciones). Desde El Hierro, Antonio y Vanessa de Benthos buceo nos avisan a Eduardo Acevedo, a Delioma González y a mi de que se están viendo solrayos con bastante frecuencia, nos cogemos el primer avión y nos plantamos en La Restinga.

 

 

El primer día de buceo, al dirigirnos a la zona de inmersión, me pasan mil pensamientos por la cabeza, "uff, ....no se sabe nada sobre este animal, esta preñada, muy tranquila, voy a profanar su silencio,......" entre comentarios y risas nerviosas preparo el equipo para iniciar la inmersión. Una vez en el agua y después de una larga espera, advino la silueta oscura del tiburón, espero, parece qua no presenta interés por mi, se dirige hacia costa, por una pasillo estrecho entre dos veriles el cual no tiene salida, le sigo,  cuando de pronto se gira y me encara, me coloco en el centro del pasillo, el tiburón se acerca, ¿que hago?,  no puedo uír, mi amigo Eduardo lo ve todo desde una zona más arriba, se echa las manos  a la cabeza, ay, Francis!!!, allí permanecí inmóvil,  como el torero en el centro de la plaza, pero sin burladero alguno. Se me acercó lentamente y cuando estaba a unos dos metros de mi, comenzó a girar hacia mi derecha, disparé en ráfaga casí tan rápida como los latidos de mi corazón. Ese fue mi primer encuentro con el animal, en ese momento todas aquellas elucubraciones paranoicas se disiparon y disfruté del "shooting", el tiburón no tanto,  si él supiese lo que le estamos haciendo a  los de su especie, no creo que hubiese sido tan generoso. 

 

                     

 

El bucear con este animal fue todo un privilegio y la publicación en el National Geographic toda una recompensa.

 

Una vez terminadas las vacaciones en la maravillosa Isla de El Hierro y con bastante material  fotográfico debajo del brazo me dirijo a mi casa, Tenerife, el Puerto de la Cruz, pues bien, paseando por el muelle, concretamente el  12 de septiembre, me encuentro un Solrayo magnífico, ensangrentado y colgando de la grúa ,un patético campeonato  de pesca, el espectáculo era circense, niños, mayores, turistas, todos querían una foto con el monstruo, " ...espera, sácame una foto con el pie dentro de la boca" fueron algunos de los comentarios, mientras le cortaban las aletas decían: " .....de este se aprovecha todo". Todo un espectáculo digno de pueblo pesquero japonés que mata delfines, pues no señor, ninguno de los que estaban allí tenía los ojos achinados, ni cara de "japo", gente de aquí, de la isla, del Puerto de la Cruz. Solo basta estar sentado allí unas horas durante un fin de semana y con el mar bueno, para comprobar el trasiego de individuos violando las listas rojas de especies protegidas, Solrayos (Odontaspis ferox), coral naranja (Dendrophylia ramea) y muchas más, son las especies que se pueden ver desfilando, incluso con la más cruel de las torturas, conocida como el "fining", cercenar las aletas a los tiburones y después tirarlos al fondo del muelle, no se sabe si vivos o muertos.

 

 

                

 

               

 

Esperemos que la gente vaya tomando conciencia de la importancia que tienen estas especies para el mar. Casi siempre vemos asociaciones en defensa de las ballenas, de los delfines, pero pocas de tiburones, ese halo oscuro del que hablaba antes ha hecho a estos animales impopulares, casi como un político corrupto. 

 

"No entendemos lo que realmente somos. En esencia  somos monos desnudos, sin pelo, de frágil salud, pero en nuestras mentes somos divinidades legendarias. Nos vemos a nosotros mismos como dioses que caminamos libremente por la tierra decidiendo quien vive y quien muere, decidiendo que destruimos y que salvamos.

 

Pero en realidad es que somos solo un puñado de primates fuera de control.

 

Paul Watson, "Sea Shepherd Conservation Society".

 

Agradecimientos a Eduardo Acevedo a Benthos Buceo y a Delioma González, sin ellos no hubiese sido posible.

 

Francis Pérez